Tender la mano

Publicado: 26 abril, 2006 en Gottfried Kerstin
Tender la mano
 
 
El árbol no niega la sombra ni
al leñador
 
PROVERBIO HINDÚ
 
 
 
 
No hay nada más gratificante que tender la mano a quien lo necesita, aunque no lo haya pedido. El acto de ayudar tiene más belleza si se dirige a un desconocido, ya que nos conecta a la humanidad anónima con la que compartimos el planeta.
Muchas veces nos hablan de una persona que se halla ante un problema que nosotros hemos padecido -y superado- y ni nos inmutamos. Si tenemos algo que aportar, ¿por qué no nos ponemos en contacto con ella para transmitirle nuestra experiencia? Tal vez se trate de una enfermedad, una crisis personal o un difícil trámite que nosotros conocemos perfectamente.
Si alguna vez has tenido la impresión de no ser útil en el mundo, ésta es tu oportunidad. Ofrece tu ayuda  y consejo a quien lo necesite. Aunque no puedas proponer soluciones concretas, el solo hecho de escuchar reconfortará a la persona.
Quizás la ocasión se presente de manera mucho más inmediata, en la calle o en un transporte público: alguien a quien han robado, que se encuentra mal súbitamente o que se ha extraviado. Ayudar no te costará nada y recibirás a cambio el regalo más preciado que pueda obtenerse: una sonrisa.
 
La ética budista recomienda que si uno no es capaz de ayudar, al menos debe procurar que sus actos no sean un impedimento para la felicidad de los demás. Un modo de contribuir al bienestar de los que nos rodean es no complicarles la vida innecesariamente.

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